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Una joven España se enfrenta a la amenaza ofensiva de Francia en la final de la Liga de las Naciones


El entrenador de España, Luis Enrique, celebra tras el partido de semifinales contra Italia en la Liga de Naciones de la UEFA, San Siro, Milán, Italia, 6 de octubre de 2021. REUTERS/Alessandro Garofalo

Por Simon Evans

TURÍN, Italia, 8 oct (Reuters) – España y Francia se enfrentan este domingo en el estadio de San Siro en la final de la Liga de Naciones tras una semana en la que la competición, en apenas su segunda edición, ofreció un verdadero espectáculo.

La UEFA lanzó la «Nations League» o Liga de Naciones en 2018 en un ambiente de perplejidad por el formato y de escepticismo sobre si una competición de este tipo era necesaria o deseada dado el protagonismo de la Eurocopa y el Mundial para las selecciones nacionales.El argumento del organismo que rige el fútbol europeo era que sustituir los partidos amistosos por partidos competitivos en un formato de minigrupos, con un torneo a cuatro («Final Four») al final, ofrecería más entretenimiento para los aficionados y más relevancia para los jugadores.

Los partidos de esta semana, disputados en formato de eliminatoria rápida, ofrecieron sin duda la calidad y la emoción que los aficionados anhelan, y nadie que los haya presenciado, ya sea en los estadios o por televisión, habrá pensado que carecen de sentido para los jugadores.

De hecho, en este formato concentrado, la competición ofrece el final de un torneo sin todo el trabajo de la fase de grupos, los viajes entre múltiples sedes y la lenta progresión a lo largo de un mes de partidos.

La victoria de España sobre la campeona de Europa, Italia, el miércoles en Milán (2-1), y la emocionante remontada de Francia ante Bélgica (3-2) un día después en Turín, fueron partidos que podrían haber adornado las últimas fases de cualquiera de los torneos internacionales consagrados.

La final del domingo promete más de lo mismo.

Francia es campeona del mundo y cuenta con una delantera sin parangón: la brillantez y la velocidad de Kylian Mbappé, el acierto de Karim Benzema y la astucia de Antoine Griezmann.

España ha pasado por un periodo de transición bajo el mando de Luis Enrique, no solo en términos de efectivos sino también de estilo, y contra Italia ofreció una clara evidencia de su dirección.

Luis Enrique se ha mostrado dispuesto a recurrir a los jugadores jóvenes más inexpertos, y el centrocampista del Barcelona Gavi, de 17 años, disfrutó de un debut impresionante contra Italia, después de haber sido solo tres veces titular con su club, el Barcelona.

Las lesiones han impedido que España cuente con sus delanteros más reconocidos, Álvaro Morata y Gerard Moreno, pero en su ausencia, Ferrán Torres, del Manchester City, que normalmente juega de extremo, marcó los dos goles contra Italia.

Aunque España sigue acaparando la posesión del balón, la transición por el centro del campo es mucho más rápida que en el pasado, y tiene una refrescante verticalidad en las zonas de ataque, donde Mikel Oyarzábal y Pablo Sarabia brillaron contra los «azzurri», y otro joven, Yeremi Pino, impresionó tras salir como suplente.

El seleccionador de Francia, Didier Deschamps, ha cambiado su equipo a una formación 3-4-3, con laterales ofensivos como Benjamin Pavard y Theo Hernández, peligrosos en todo momento contra Bélgica, y será fascinante ver quién toma el control de las zonas amplias en la final.

Al final de la noche del domingo, un equipo levantará el trofeo de la Liga de Naciones y, aunque ese trofeo no tiene el prestigio de la Eurocopa ganada por Italia en julio, será difícil que alguien diga que es irrelevante.

(Reporte de Simon Evans; Edición de Toby Davis; Traducido por Tomás Cobos)

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