Datos macro

Las pymes retoman el curso inquietas por cómo se concretará el teletrabajo


Las pymes retoman el curso inquietas por cómo se concretará el teletrabajo

Barcelona, 11 sep (.).- Las pymes catalanas han retomado la actividad tras la pausa vacacional inquietas por conocer cómo se acabará regulando el teletrabajo, una concreción que, en gran parte, dependerá de una negociación colectiva que está en marcha y de la que recelan porque se sienten poco representadas.

El secretario general de Pimec, Josep Ginesta, ha explicado a Efe que la mayoría de las pequeñas y medianas empresas catalanas optan en este inicio de curso por un modelo híbrido de organización del trabajo, que combina presencialidad y trabajo en remoto, tras la experiencia del último año y medio propiciada por la pandemia.

Conscientes de la recomendación de priorizar el teletrabajo para contener posibles nuevas olas de la covid-19, las pymes, que conforman más del 90 % del tejido empresarial catalán, muestran sus suspicacias ante las obligaciones que les pueda generar un modelo con más peso de trabajo en remoto que presencial.

«Las pymes optarán por esperar a ver las reglas de juego que se puedan acordar en la negociación colectiva. Muchas temen cómo les puede condicionar respecto a los costes laborales. A la espera de conocer el detalle, aplican un criterio de prudencia», ha asegurado el representante de Pimec.

En los próximos meses está previsto que se cierre la negociación de algunos de los principales convenios sectoriales y lo que allí se acuerde sobre el teletrabajo será de aplicación para muchas pymes que no cuentan con convenios propios, pese a que, como subraya Ginesta, «no hayan participado en las conversaciones ni siquiera a través de asociaciones o de la propia Pimec».

La cautela con la que asisten a este escenario no se debe solo a esta falta de representación directa, sino también al convencimiento de que los intereses de las pymes no coinciden en absoluto en muchas ocasiones con el de las grandes empresas, que sí tienen voz en la negociación de estos convenios.

Ginesta pone como ejemplo de estos intereses encontrados el debate sobre la compensación que tiene que recibir el trabajador por el uso de material propio para teletrabajar, como puede ser el mobiliario o el equipo informático, prevista en la norma estatal que rige en estos momentos.

«Hay convenios de grandes empresas que recogen que los empleados deben cobrar 60 o 65 euros al mes como compensación o que contemplan un plus de transporte o de presencialidad. Las pymes no pueden en muchos casos asumir este tipo de costes. Su margen de maniobra es mucho menor que el de las grandes empresas», ha asegurado.

Tampoco es la misma la flexibilidad laboral que se puede permitir una gran empresa y una pyme, pese a que desarrollen su actividad en el mismo ámbito. «Las grandes pueden contar por ejemplo con bolsas de horas, pero las pequeñas, no. No es lo mismo una perfumería de barrio que un gran centro comercial», ha apuntado.

Por su parte, Foment del Treball, la patronal de las grandes empresas, reconoce que la mayoría de los trabajadores prefieren el formato híbrido, pero recuerda que el teletrabajo tiene un carácter voluntario tanto para la empresa como para el empleado, como recoge el Real Decreto de Ley de Trabajo a Distancia.

El director de Relaciones Laborales y Asuntos Sociales de Foment, Javier Ibars, ha subrayado, en declaraciones a EFe, que es importante también tener en cuenta que hay ámbitos y actividades que requieren de la presencialidad.

«No se puede perder de vista que nuestra estructura productiva obliga a que numerosas empresas y sectores, por su propia naturaleza, presten servicios de forma exclusivamente presencial o para la mayor parte de sus actividades», ha señalado.

Ibars defiende que la negociación colectiva se erija como «un mecanismo clave» para concretar los aspectos regulados en la normativa estatal, como son los criterios que deben servir para determinar las tareas y actividades susceptibles de prestarse mediante el teletrabajo.

«Se trata de que las empresas valoren en qué supuestos es factible introducir un modelo de trabajo en remoto o híbrido y su repercusión en la productividad. La negociación colectiva ha de ser un factor referencial en la implementación de estas formas de trabajo», ha asegurado.

En paralelo a la reactivación de la negociación colectiva este otoño, en Cataluña está previsto que se cierre antes de final de año el Acuerdo Interprofesional de Cataluña (AIC), que suscriben los agentes sociales y recoge criterios salariales y laborales que influyen en los grandes convenios.

Fuente

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba