Visión del mercado

Entre la espada y la pared

Echando la vista atrás, en los últimos tres meses la curva de tipos se ha aplanado debido, en parte, a la percepción de que la economía americana está en pleno proceso de desaceleración. Sin embargo, con cada nuevo dato de inflación que se publica a ambos lados del Atlántico, la preocupación de los inversores aumenta, lo que podría traer consigo subidas en las rentabilidades en las próximas semanas. Los últimos datos más relevantes han sido los de la Unión Europea, cuya inflación se sitúa ya en el 3%, un punto por encima del objetivo del 2% del Banco Central Europeo (BCE), y los de Alemania, donde los precios han experimentado un crecimiento interanual del 3,9% en el mes de agosto.
Curva de tipos de interés
En este mismo período, los diferenciales de la curva de crédito con el T-Note a 10 años ha subido ligeramente, con mayor intensidad en los tramos de peor calidad crediticia. Su variación es pequeña, lo que está en línea con un escenario de condiciones financieras favorables, pero muestra una tensión creciente en el mercado de crédito que podría ir a más en el escenario de un potencial incremento en la rentabilidad de la curva de tipos.
Diferenciales de la curva de crédito y el T-Note a 10 años
El riesgo que entraña una inflación descontrolada para la economía y los mercados no es despreciable. Por el momento, hay indicios de que un número relevante de compañías no está trasladando parte del incremento de sus costes de producción al consumidor final, pero de alargarse esta situación en el tiempo, puede terminar deteriorando progresivamente los márgenes de las compañías, lo que, unido a un endeudamiento elevado y un incremento del coste de financiación por el tensionamiento en el mercado de crédito, formaría un cocktail explosivo que podría derivar en una crisis de deuda corporativa.

Es en este escenario donde la inflación mete aún más presión a los bancos centrales que cada vez se encuentran cada vez más entre la espada y la pared, consiguiendo que Powell como Lagarde se pongan en manos de sus equipos de comunicación, que se las ven y se las desean para encontrar fórmulas dialécticas que tranquilicen a unos inversores que necesitan seguir confiando en la “Powell put”. Por un lado, tiran de eufemismos como cuando dice Lagarde que la reducción del ritmo de compras de activos bajo el programa PEPP no es tapering, sino un “recalibrado del programa PEPP”. También utilizan expresiones sencillas que calen en el cerebro de los inversores, como cuando a la pregunta de un periodista sobre si esta reducción de compras podía entenderse como el inicio del tapering, Lagarde contesta, obviamente de forma no improvisada, con un “The Lady isn’t tapering” en clara referencia al “The Lady’s not for turning” de Margaret Thatcher cuando la oposición le pidió dar un giro de 180 grados a su política de liberación de la economía en 1980.

Recursos lingüísticos aparte, la realidad es que, aunque el importe total del programa PEPP se mantiene intacto, el anuncio de la reducción del ritmo de compras se produce en el momento en que la inflación supera con creces el objetivo fijado por el banco central, algo que no nos parece casual. Traslada a los inversores un mensaje de preocupación sobre el incremento de los precios en el viejo continente.

Por otro lado, recomendábamos la semana pasada hacer seguimiento del volumen de RePos Inversos como termómetro sobre un posible anuncio de tapering por parte de la Fed, ya que mantenemos la tesis de que el anuncio tapering estaría más próximo en el tiempo si esta cifra se mantuviera o se incrementase, mientras que, en caso de reducirse significativamente, ganaría enteros el escenario de un retraso en el anuncio del tapering por parte de la Fed. Pues bien, en la última semana, se han mantenido estables en 1,1 billones de dólares las ventas overnight de títulos del Tesoro, por lo que mantenemos el escenario de anuncio de la reducción del ritmo de compras próximo en el tiempo como el escenario más probable.

En otro orden de cosas, La lectura de los flujos netos de efectivo no es portadora de buenas noticias para la semana entrante. Refinitiv Lipper estima las salidas de fondos de renta variable americana en más de 3.100 millones de dólares, mientras que los de renta fija habrían recibido más de 6.000. Aunque estos datos tienen información hasta el 8 de septiembre y, por tanto, no explican lo sucedido durante la segunda mitad de la semana, están en línea con la evolución experimentada por los principales índices mundiales que cerraron el viernes en niveles que, en algunos casos, podemos calificar de preocupantes. Preocupantes, porque en el caso del S&P500, se rompió el 4.485, con efectos en estructuras y patrones de time frame semanal y, por tanto, su ruptura hace más probable una corrección mayor que las que hemos visto últimamente. Caso similar es la pérdida del 35.253 del Dow Jones de Industriales, mientras el selectivo tecnológico mantiene su estructura intacta mientras se encuentre por encima de 15.130. Por otro lado, los flujos de efectivo de FactSet (NYSE:FDS) tampoco son buenos, ya que los ETFs de renta variable americana habrían recibido la semana pasada tan sólo 458 millones de dólares, frente a los más de 2.500 millones de dólares de flujos netos que tuvieron como destino ETFs de renta fija.

En los mercados de derivados, los inversores institucionales han reducido su exposición a los tramos cortos y medios de la curva de tipos, igual que en materias primas, donde el Oro ha sufrido una reducción de su peso en la cartera de un 0,7%, mientras han incrementado su exposición a renta variable en un 1,4%, hasta el 82,9%.

Seguimiento de la Fuerza Relativa Tendencial

Las caídas de esta semana han sido duras y han hecho mella en buena parte de los activos. Los índices de renta variable mundiales han sido los que más han sufrido. Destaca también el hecho de que los índices de volatilidad entren en zona alcista, lo que podría traducirse en mayores riesgos de corrección en las próximas sesiones, tesis que se ve también apoyada por el próximo vencimiento de derivados del miércoles y del viernes. A pesar de las caídas porcentuales tan relevantes de las cryptos, éstas siguen siendo la clase de activos con FRT más elevada, seguida por las materias primas.
FRT por clase de activos
Poniendo la mirada en los índices de renta variable, los americanos siguen siendo los más fuertes en términos de FRT, con la excepción del Dow Jones de Industriales que, con las caídas de esta semana, baja a la zona lateral-alcista. En Europa, la dispersión es mayor. IBEX y DAX vuelven a ser los farolillos rojos, rozando el área lateral-bajista, mientras el MIB italiano se ha mantenido por en zona alcista.
FRT de Índices de Renta Variable

Actualización de los niveles críticos

La semana pasada habíamos marcado como primer nivel para tener en cuenta en el S&P 500 el de los minoristas que se encontraban en 4.513. La pérdida de este nivel vino acompañada de una aceleración de las caídas. Las presiones vendedoras se produjeron con la pérdida del 4.485, importante a nivel semanal como señalábamos anteriormente. El primer nivel donde se encuentran posicionados los inversores institucionales en 4.273. Aunque le asignamos una baja probabilidad para la semana, la pérdida de este precio abriría un escenario más complejo, al encontrarse mayores presiones vendedoras en 4.159.
Niveles Críticos
En el caso del Dow Jones, la semana pasada habíamos fijado la presión vendedora en el nivel de 35.363. Su pérdida fue seguida de una aceleración de las caídas que ha fue acompañada por la apertura de nuevas posiciones cortas de los Hedge Funds durante la semana. El primer nivel de referencia sería el de los inversores minoristas, situados en 34.512. Por cercanía con el de los institucionales en 34.417, creemos que el rango formado por ambos precios sería de especial relevancia, pudiendo servir de suelo durante la semana. La pérdida de estos niveles abriría la posibilidad de caídas hasta 34.078.

Por el lado del Nasdaq, las presiones vendedoras de los Hedge Funds no comenzarían hasta los 15.027 puntos, ligeramente por debajo del nivel 15.130, clave en su estructura semanal. Su pérdida abriría la posibilidad de visitar los 14.815.

Mientras el precio se mantenga por encima de 4.273 en el caso del S&P 500, 34.417 en el Dow Jones y 14.815 en el Nasdaq, esperaríamos una continuación de la tendencia principal.

¡Buena semana y buenas inversiones!

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