Datos macro

El crecimiento económico del Reino Unido repunta en agosto tras la caída de julio



Por David Milliken

LONDRES, 13 oct (Reuters) – La economía británica volvió a crecer en agosto tras contraerse por primera vez en seis meses en julio, manteniendo intactas las apuestas de los mercados financieros de que el Banco de Inglaterra empezará a subir los tipos de interés antes de que acabe el año.

El producto interior bruto (PIB) creció un 0,4% en agosto —un poco por debajo de las expectativas del mercado en un sondeo de Reuters entre economistas— después de que se revisara a la baja para mostrar una caída del 0,1% en julio, cuando las ausencias de trabajadores relacionadas con la variante delta del COVID-19 alcanzaron su punto máximo.

«La economía se recuperó en agosto, ya que los bares, restaurantes y festivales se beneficiaron del primer mes completo sin restricciones de COVID-19 en Inglaterra», dijo Darren Morgan, director de estadísticas económicas de la Oficina de Estadísticas Nacionales.

Los mercados financieros apenas variaron tras los datos.

El Banco de Inglaterra parece encaminado a ser el primer gran banco central en subir los tipos de interés desde el inicio de la pandemia. Los mercados financieros apuestan por una subida hasta el 0,25% en diciembre, desde su actual mínimo histórico del 0,1%.

Tras los últimos datos oficiales, la economía británica se encuentra ahora a un 0,8% de su tamaño anterior a la pandemia, una diferencia mucho menor que cuando se publicaron los últimos datos mensuales, gracias a las revisiones al alza del crecimiento del PIB de principios de año.

La economía británica se contrajo un 9,7% en 2020, su mayor caída en 300 años, igualando el descenso anual de 1921, cuando la economía aún se tambaleaba por el coste de la Primera Guerra Mundial.

El Fondo Monetario Internacional pronosticó el martes que Reino Unido estaba en camino de tener la expansión más rápida de cualquier país del grupo de naciones ricas del G7, creciendo un 6,8% este año, aunque la magnitud de la caída del año pasado significa que todavía tardará más en recuperarse que la mayoría de grandes potencias.

La economía británica se expandió rápidamente en el primer semestre de este año, cuando la rápida puesta en marcha de la vacunación contra el COVID-19 permitió reducir las restricciones de cierre.

Sin embargo, este progreso se ha ralentizado desde mediados de año debido a una ola de casos de la variante delta y a las dificultades de la cadena de suministro global, que se han visto exacerbadas por las nuevas restricciones post-Brexit sobre el comercio y la inmigración.

El crecimiento en periodo junio-agosto, ambos meses incluidos, se ralentizó a su nivel más bajo desde abril, con un 2,9%.

(Reporte de David Milliken; Edición de William Schomberg, traducido por Tomás Cobos)

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