Economía

Autoridades Fed afinan noviembre como fecha para iniciar reducción compra activos


FOTO DE ARCHIVO: Un águila remata la fachada del edificio de la Reserva Federal de Estados Unidos en Washington. 31 de julio de 2013. REUTERS/Jonathan Ernst

Por Lindsay Dunsmuir y Ann Saphir

12 oct (Reuters) – Dos autoridades de la Reserva Federal de Estados Unidos dijeron el martes que el banco central está en camino con su plan para reducir su programa de compra de bonos, consolidando las expectativas de que comenzará a retirar el estímulo de la era de la crisis el próximo mes.

«Yo mismo creo que el estándar de ‘progreso sustancial adicional’ se ha cumplido con respecto a nuestro mandato de estabilidad de precios y casi se ha cumplido con respecto a nuestro mandato de empleo», dijo Clarida, en declaraciones preparadas para la reunión virtual anual del Instituto de Finanzas Internacionales.

El funcionario reiteró que la Fed en su última reunión acordó que el «taper (…)pronto podría estar justificado».

La evaluación optimista de Clarida probablemente replica la opinión del presidente de la Fed, Jerome Powell, quien había dicho antes que solo necesitaba ver un informe de empleos «decente» en septiembre en Estados Unidos para estar listo para comenzar a reducir las compras de bonos en noviembre.

El martes, el presidente de la Fed de Atlanta, Rafael Bostic, dijo que el informe de empleo del mes pasado mostraba un progreso suficiente y respaldaba iniciar en noviembre el denominado «taper».

«Me sentiría cómodo comenzando en noviembre», dijo en una entrevista con el Financial Times. «Creo que se han logrado los avances y mientras más rápido nos movamos hacia eso (reducción compra de bonos), mejor».

El informe, publicado el viernes pasado, mostró 194.000 puestos de trabajo sumados en septiembre, muy por debajo de las expectativas de analistas. Pero las revisiones al alza de los meses previos significan que la economía ha recuperado la mitad del déficit de empleo de diciembre, cuando la Fed estableció el umbral de «progreso sustancial adicional» en el mercado laboral y la inflación para comenzar el «taper».

Las autoridades de la Fed ya están casi todas alineadas con que la inflación más alta de la esperada ha alcanzado su umbral. Y en su última reunión estimaron que la tasa de desempleo descendería a 4,8% a fines de este año, un punto de referencia que ya alcanzó el mes pasado.

ECONOMÍA SIGUE MEJORANDO

La economía se ha fortalecido y «las condiciones en el mercado laboral han seguido mejorando», dijo Clarida, aunque señaló que la pandemia de coronavirus sigue afectando el empleo y la participación en el mercado laboral.

Antes de los datos de empleo, las autoridades de la Fed se habían dividido entre aquellos que ya veían las ganancias de este año como suficientes para comenzar a reducir el programa de compra de activos y los que esperaban más de evidencia de que la recuperación de puestos de trabajo seguía bien encaminada.

La próxima reunión de política monetaria de la Fed está programada para el 2 y 3 de noviembre.

La Fed ha estado comprando 120.000 millones de dólares al mes en bonos del Tesoro y valores respaldados por hipotecas como parte de su respuesta a la pandemia de COVID-19, para ayudar a mantener bajos los costos de los préstamos, pero ha señalado que las compras han superado su utilidad en el entorno actual.

La producción económica de Estados Unidos ya se ha recuperado por encima de los niveles previos a la pandemia, los estadounidenses tienen al menos ahorros en exceso por al menos 2,5 billones de dólares acumulados durante la pandemia y el gasto de los consumidores sigue siendo sólido.

Las compras de bonos afectan más directamente a la demanda cuando las economías de todo el mundo luchan contra la escasez de mano de obra y bienes.

De hecho, el aumento de la demanda a medida que reabría la economía estadounidense ha provocado un aumento en la inflación con persistentes cuellos de botella en la oferta, para mantener las alzas de precios muy por sobre el objetivo de inflación promedio del 2% de la Fed hacia fin de año y 2022.

«La gran incógnita en este momento es cuánto tiempo tomarán estos efectos de cuello de botella en abrirse camino», dijo Clarida en una sesión de preguntas y respuestas. «Mi escenario base no es para la estanflación en el mediano horizonte».

Si la inflación no comienza a disminuir el próximo año, la mayoría de las autoridades de la Fed, incluido Clarida, aún esperan que el banco central se vea obligado a subir las tasas de interés desde casi cero antes de que el mercado laboral se recupere por completo.

«Los riesgos para la inflación están al alza», reconoció Clarida, aunque restó importancia a cualquier percepción de que la Fed enfrente una elección entre sus dos mandatos y dijo que las expectativas de inflación permanecen ancladas.

(Reporte de Lindsay Dunsmuir y Ann Saphir, Editado en Español por Manuel Farías)

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