Visión del mercado

3 acciones defensivas para proteger tu cartera

Una economía funciona a través de ciclos.

Primero, están los ciclos expansivos, en los cuales las compañías pueden crecer, desarrollarse y con ello generar ganancias.

Se trata de los periodos favoritos de los inversores para comprar acciones. Esta dinámica impulsa los precios de los activos y la capitalización bursátil de las empresas. En palabras simples, esto se conoce como “mercados alcistas”.

Sin embargo, esos ciclos no son eternos.

Siempre llega un punto en el cual el crecimiento se agota, las economías se estancan y, si no fuera por la intervención de los bancos centrales, se podría entrar en periodos de contracción. Los mercados suelen adelantarse a estos ciclos económicos y sus consecuencias, y los inversores venden sus acciones. Por eso, cuando se anticipan ciclos de contracción de la economía, se da origen a los llamados “mercados bajistas”.

Técnicamente, se considera que estamos ante un “mercado bajista” cuando un índice bursátil cae más del 20% de un máximo determinado. Para que te hagas una idea, entre 1900 hasta 2020 se han producido 35 mercados bajistas en Estados Unidos, lo que sería un promedio de uno cada tres años. Y en más de un tercio de estas ocasiones, el mercado estadounidense se desplomó más del 40%.

Sin embargo, en las últimas décadas los mercados bajistas se han presentado con menor frecuencia que en el pasado. La razón es muy sencilla: los bancos centrales inundaron el mercado de liquidez.

S&P500 versus liquidez global

Esto impulsó el apetito por el riesgo de los inversores, ante un mercado de bonos poco rentable con tasas de interés tan bajas. El problema es que los inversores terminan pagando precios muy altos por compañías que no sustentan sus valoraciones con los beneficios que generan. Esto empeora con la utilización desmedida del apalancamiento.

Precio del S&P500 versus ganancias estimadas

Lo que debes entender es que los árboles no crecen hasta el cielo y los mercados tampoco. Por eso, las correcciones en los precios son naturales (y necesarias). Se trata de movimientos contrarios a la tendencia principal, en donde el mercado se depura y los precios tienden a buscar un nuevo equilibrio a partir de la interacción entre la oferta y la demanda.

En un mercado alcista, las correcciones permiten que nuevos inversores puedan sumarse a la tendencia. De hecho, es en estos momentos donde se generan las mejores oportunidades de inversión. Por eso, las correcciones no suelen ser un problema. Por el contrario, los problemas aparecen cuando el mercado se mantiene en una misma dirección durante mucho tiempo.

En otras palabras, en un mercado alcista tan fuerte como el actual, la fuerza compradora prevalece, pero los precios subirían de forma deliberada si no hubiese inversores dispuestos a vender y darle un respiro a los precios. De eso se trata el mercado. No temas a las correcciones, aprovecha para tomar beneficios si lo deseas o tan solo espera el momento oportuno para subirte a la tendencia. La historia demuestra que el movimiento posterior a una corrección suele ser más robusto y poderoso.

¿Cómo tomar cobertura en un mercado sobrecomprado?

Las acciones que representan a las compañías en crecimiento suelen ser más riesgosas que la media. Por lo general, son las que tienden a subir más cuando el mercado está eufórico, y las que más caen en las correcciones.

Sin embargo, hay un tipo de acciones que tienen un mejor desempeño que las demás en estas circunstancias, y que nos pueden servir como “seguro”. Se trata de compañías con negocios estables y predecibles, aisladas del ciclo económico. Estas empresas pueden mantener un nivel de ventas mínimo. Por lo tanto, pueden obtener beneficios económicos y distribuir parte de sus ganancias como dividendos, incluso, en tiempos de crisis.

Esto se debe a que, si bien en esas situaciones las personas recortan sus consumos secundarios, continúan teniendo necesidades imprescindibles relacionadas con lo que estas empresas ofrecen: energía, protección de la salud, alimentos y productos de higiene, entre otros. Las compañías vinculadas al sector de salud, servicios públicos, cuidado personal y consumo básico son negocios defensivos.

Siempre es bueno tener este tipo de activos en la cartera. No solo son negocios seguros, sino también que sus acciones son menos volátiles en las correcciones. Esto se debe a que sus ganancias futuras son predecibles, lo que hace que sus valoraciones actuales sean razonables. Por ejemplo, las acciones de The Coca-Cola Company (NYSE:KO) cotizan a 23 veces sus beneficios proyectados, cuando su valoración media histórica fue de22 veces. The Procter & Gamble Company (NYSE:PG) cotiza a 22 veces sus beneficios proyectados, frente a una media histórica de 20 veces. Johnson & Johnson (NYSE:JNJ) cotiza a 16 veces sus beneficios proyectados, frente a una media histórica de 15 veces.

Comprar buenos negocios a precios razonables, puede ser una gran estrategia para disminuir el riesgo de la cartera y mantener tu dinero a salvo.

Recuerda que al final, gana lo simple.

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